martes, 14 de abril de 2009

callarse la boca

Fue un día diferente, hasta me percaté de todas esas chorradas que la gente dice en las azoteas sin pensar en nada en concreto... Alguien me rozó en el autobus la muñeca y me gusto tanto o más que un beso en la nuca con respiración incorporada, observé con naturalidad el vaivén de la ciudad y no dejó de desconcertarme, gasté dinero simplemente por aclimatarme, utilicé el hosco ascensor que traté de evitar durante años, le hice la zancadilla a mis expectativas para ese día, respiré en medio del tráfico y bebí zumo de ese que llaman "natural" que bien podría ser medio limon disuelto en agua, esperé veinti y un minutos exactamente antes de proceder a atarme los cordones, regué las plantas que no me correspondían, ojeé uno de esos periódicos que parecen tener la simbiosis perfecta con ikea y regalan cuberterías, televisiones y si te descuidas te construyen un puerto en la piscina para aparcar el yate que "regalarán" en el próximo número.

El parque diáfano no se me borra de la mente, ni se me borra mi carrera interminable por aquella playa dando alaridos y jugando con el labrador violeta como intentando librarme de aquella burbuja de felicidad que se iba inflando en mi garganta, ni las miradas furtivas del chico que escalaba, las adolescentes precariadas jugando en la arena a pillar o dándose el lote como para reirse de la paradoja, el tomillo y el romero entre mis sábanas como por casualidad como el acierto más grande jamás pensado, los exclusivistas que me entrillaban al recordarme mi objetivo.. y como no, la sombra de tus ojos el día en que jugamos a que el café no existía.

En fin, me siento perdida, la anhedonia parece ir remitiendo pero lo está haciendo tan bruscamente que me cuesta pasar las mañanas en casa recordándome en sueños, ¿será realmente esto fruto de mi nueva medicación? Me cuesta tanto creérmelo... y más aún después de haber pasado las dos primeras semanas con el corazón en las puntas de los pies y el latido en el inframundo. Quizás sea el tantra, que eso de pensar en limones no es tan fácil.

5 comentarios:

  1. ¿De qué medicación se trata?
    Supongo que tendrá algo que ver con combatir el asco que da el mundo a veces.

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  2. vaya Fidel, no sabía que existía esa medicación.. el inventor se debe estar forrando :)

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  3. ¿Oye, eso donde se pilla?
    No se si es una marea féliz o un agobiante revolverse contra la almohada, intentando cazar el sueño entre sus pliegues.

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  4. Rompe esta rutina! Renace! Márcate un objetivo a largo plazo con algo que te atraiga mínimamente, o que te haya atraído y no conseguiste en un tiempo pasado. Y céntrate en él y consíguelo sin dudarlo. Mientras te dirijas a ese objetivo, te irán pasando cosas que te demostrarán lo afortunada que eres, y cada paso que des te abrirá otro abanico de posibilidades a escoger para poder seguir.
    En realidad, la vida consiste en eso… Disfrútala que es muy corta, y aunque tu te atasques, el tiempo sigue pasando sin ti. Pero te da la oportunidad de reengancharte.

    Jo… suena raro. Pero por lo que leo… me da la impresión de que necesitas un pequeño apoyo, empujoncito, chispa… que te ayude a levantarte y ¡dar caña!

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nada estomagante